Zona del Silencio: el triángulo de las Bermudas mexicano Comments Off on Zona del Silencio: el triángulo de las Bermudas mexicano 75

zona del silencio

Los radios no transmiten, las brújulas enloquecen, hay luces extrañas en la noche y cae basura espacial, como si un halo magnético la atrajera. Esto dicen que pasa en la Zona del Silencio, zona desértica que comparten los estados de Coahuila, Chihuahua y Durango.

¿Qué pasa realmente ahí?

Así inició el mito…
El 2 de julio de 1970 se lanzó en Estados Unidos un misil de prueba Athena, que debía caer en Nuevo México. El misil siguió hacia el sur y cayó en una zona desértica de Chihuahua. Pronto, el gobierno estadounidense llegó a limpiar la zona. A todos les extrañó el magnetismo de la región, que hizo llegar hasta allí al misil. Nació la leyenda de la Zona del Silencio.

Localizando la Zona del Silencio.

Pero entonces, ¿qué pasa ahí?

La explicación más simple: aquí hay grandes concentraciones de hierro, lo que da un gran magnetismo. Por eso las brújulas no funcionan. Pero es falso que no haya comunicaciones radiofónicas. Tienen las interferencias propias de un lugar alejado. Aunque no falta quien diga que se oyen voces extrañas entre la estática.

¿No te da curiosidad recorrerla?

La Zona del Silencio comparte el paralelo 27 con el Triángulo de las Bermudas, las pirámides de Giza y las ciudades sagradas del Tíbet. Esto permite especular

Las leyendas más habituales

Dicen que una pareja viajaba en su camioneta por la zona, cuando los sorprendió una tormenta y el automóvil se atascó. Dos seres altos, con impermeables amarillos, empujaron el auto y lograron sacarlo. Al voltear para agradecer, no los encontraron.
También se ha hablado del fenómeno de la luz de carro: dos luces que avanzan 50 metros detrás de uno y de pronto desaparecen. O prismas plateados, arbustos que arden y lluvias de fuego. Y que es el sitio donde cae más basura espacial, justo por el magnetismo.

Lo que sí sabemos que hay

Esta zona forma parte de la Reserva de la Biósfera de Mapimí, su extensión es de más de 342 mil hectáreas y tiene gran riqueza histórica y biológica. Destacan dos especies endógenas: los nopales morados y la tortuga de Mapimí.
Aquí también se han hallado fósiles de fauna y flora de mar, con una antigüedad de 70 millones de años. Pues este desierto, durante la era mesozoica, fue el mar Tetis.
Los habitantes que rodean la Zona del Silencio dicen que lo más extraño son los turistas: ufólogos, astrólogos, esotéricos con ganas de historias sobrenaturales.

Foto de naturalista.mx

Lo demás es charla y murmuración. Charlatanería. Dicen. ¿Será verdad?

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Zona del Bajío, cuna de héroes mexicanos Comments Off on Zona del Bajío, cuna de héroes mexicanos 31

bajío mexico

Los próximos 15 y 16 de septiembre celebraremos 217 años del inicio de la Independencia en México; un movimiento que al inicio se dio, sobre todo, en el Bajío mexicano. ¿Sabes por qué surgió ahí?

Primero, ¿qué es el Bajío? La región en el centro de México, con baja altitud, que va desde Zacatecas hasta Querétaro. Lo comprenden ciudades coloniales preciosas como Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro.

Catedral de Zacatecas
Catedral de Zacatecas

Y pueblos no menos interesantes, como Dolores Hidalgo, Atotonilco y San Miguel de Allende.

guanajuato
Guanajuato fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

El ecosistema del Bajío es ideal para la agricultura, las hortalizas y ranchos; también ha sido un importante bastión minero. Es de las regiones más prósperas del país y por eso sus ciudades coloniales son tan espectaculares.

Justo la opulencia de la región mostraba con claridad las desigualdades sociales entre peninsulares, criollos y mestizos. El descontento favoreció los ánimos libertarios.
Pero además, en esta región vivía gente ilustrada, que compraba y compartía los libros europeos que llegaban con las nuevas ideas.

Y ya sabemos la historia: en Querétaro se hacían reuniones que buscaban liberar a la Nueva España de la metrópoli. En el pueblo de San Miguel el Grande, el capitán Ignacio Allende era líder del movimiento. Los realistas descubren las conjuras y la corregidora de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez, manda a un mensajero al pueblo de Dolores, para advertir al cura Hidalgo.

El cura arenga al pueblo -campesinos, artesanos e indígenas- y los convoca a las armas. Toman como estandarte una imagen de la virgen de Guadalupe que consiguen en Atotonilco y tienen su primer encuentro importante en Guanajuato, en un granero llamado la Alhóndiga de Granaditas.

¿Qué tanto conoces de los sitios donde inició la Independencia de México?

10 maravillas que le ha dado el mar a México Comments Off on 10 maravillas que le ha dado el mar a México 63

tulum

Montañas, selvas, llanos, ciudades, pero sorpresa: ¡México es 62% mar! Mientras su superficie continental es de casi 2,000 kilómetros cuadrados, el oceánico rebasa los 3,000. Además, 17 estados tienen costas y somos bisagra entre los océanos más importantes del mundo: casi 8,000 kilómetrosde costa con el océano Pacífico y más de 3,000 de cara al Atlántico. Con tantos litorales, imposible no tener sorpresas naturales, turísticas, culturales y hasta gastronómica.

1. Ballenas que cantan (Baja California, Jalisco, Nayarit)

Durante el invierno, en Los Cabos, Puerto Vallarta y Bahía Banderas, las ballenas jorobadas y grises entonan los cantos más bellos de la naturaleza, para atraer a sus hembras. Nadan y saltan fuera del agua, con sus 40 toneladas y sus casi 75 metros de longitud. Migran desde Alaska, un viaje redondo de 9,654 kilómetros. La profundidad de su canto excede toda distancia.

mexicodesconocido.mx

Superficies

México continental tiene una superficie de 1,964,375 kilómetros cuadrados; México oceánico tiene una superficie de 3,149,920 kilómetros cuadrados.

2. Jaibas rellenas: los platillos del puerto (Tamaulipas)

En el puerto de Tampico, se prodigó riqueza y cultura durante el Porfiriato. Con la opulencia se creó una gastronomía de alto nivel. De las maravillas que se crearon trascendieron las jaibas rellenas: empanizadas, sazonada con queso parmesano, por su originalidad sigue siendo uno de los grandes platos de México para el mundo.

3. Valle de Guadalupe: vino con sabor a mar (Baja California)

Su cercanía con el océano Pacífico y Ensenada (poco más de 40 kilómetros) ha dado a estos viñedos sabores y consistencias especiales. Es una zona rocosa-montañosa, sobre los márgenes del arroyo Guadalupe, con condiciones climáticas mediterráneas. Desde tiempos coloniales, los franciscanos cultivaron olivo, peras, albaricoques, pero sobre todo vid. Este afán se trasladó a la comunidad rusa que vivió aquí en el siglo XIX y ahora es el sitio donde todos los amantes de los vinos quieren estar.

4. Caribe, ancestros, cenotes: la Riviera Maya

Había pueblos escondidos, cenotes misteriosos y vestigios de ese enigma que siguen siendo los mayas, todo a la orilla del mar Caribe. En los noventa, estos sitios se agruparon en un corredor turístico, que va de Puerto Morelos a Punta Allen. La belleza de la Riviera va de una ciudad cosmopolita como Playa del Carmen, a la placidez de Akumal, los yacimientos arqueológicos de Cobá o la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an. Asombro tras asombro para los viajeros, siempre con el Caribe de fondo.

5. Riviera Nayarita: playas vírgenes y huicholes (Nayarit)

A lo largo de 307 kilómetros, desde Nuevo Vallarta, Nayarit, hasta Boca de Tecapán, se sucede un paraíso de playas, manglares, humedales, lagunas costeras, vestigios arqueológicosy reservas ecológicas. Además, la presencia de los wixárikada color y mística al corredor. Desde campos de golf y hoteles resort en Nuevo Vallarta, hasta playas vírgenes de Destiladeras. Y por supuesto, Sayulita, el bastión del surf. Y la Isla de Mexcaltitlán, que según algunos puede ser la legendaria Aztlán.

6. El zapateado de los jarochos (Veracruz)

Los jarochos son, en esencia, los habitantes de la cuenca del río Papaloapan. Con el tiempo, el término se ha extendido al veracruzano porteño (Tlacotalpan, Alvarado, el puerto de Veracruz). Hay una forma única de ser jarocho: trajes blancos, paliacate al cuello, vestidos albos con resabios españoles, zapateado contundente, coplas con jaranas, requinto y arpa. La cultura jarocha es portuaria: funde lo español, lo indígena y la negritud. Por eso son tan sabrosos sus bailes afrocaribeños, como el danzón.

7. Playas hippies: Huatulco, Zipolite, Mazunte (Oaxaca)

Los hippies que iban a Oaxaca buscando experiencias psicodélicas, terminaron encontrando playas alucinantes. La referencia obligada es Huatulco, con sus nueve bahías y sus 36 playas, pero también debe mencionarse a Zipolite, la única playa nudista “oficial” de México. Y la nueva moda que es Mazunte, que ha agregado temas ecológicos y de sustentabilidad: como reactualizar el “paz y amor” con millennials ciclistas y emprendedores.

8. La ciudad maya que mira al mar: Tulum (Quintana Roo)

Sigue sorprendiendo esta ciudad arqueológica que mira al mar Caribe desde un acantilado. Fue sitio estratégico para el comercio, además de observatorio astronómico. Sus principales edificios son El Castillo, el Templo del Dios Descendente y el Templo de los Frescos. Su redescubrimiento, el siglo pasado, creó un turismo playero y arqueológico, porque aquí está lo mejor de dos y de muchos mundos.

9. Acapulco, el puerto que siempre renace (Guerrero)

En la Colonia fue ruta de intercambio entre Oriente y América. Durante 200 años fue el destino de la Nao de China, con maravillas orientales. En el siglo XIX, cayó en el olvido, pero cuando lo visitó el príncipe de Gales, que después sería el rey Enrique VIII, lo convirtió en el hype mundial. Aquí se casó Elizabeth Taylor, aquí fue la luna de miel de John F. Kennedy, aquí coincidieron escritores, cineastas, artistas y jet set; después, fue la playa favorita de México. Con la creación de nuevos destinos turísticos, Acapulco ha perdido relevancia… pero no olviden que este puerto siempre renace.

10. Piratas en Campeche

Durante la Colonia, los galeones españoles, plenos de riquezas, eran atacados en su viaje transatlántico por navíos piratas. Los corsarios llegaron incluso a los puertos. En Campeche, se debió construir una gran muralla para protegerse. En 1686, se puso la primera piedra; la obra concluyó en 1704 e impidió nuevos ataques. El terror a los piratas se convirtió, con el tiempo, en una cultura de leyendas románticas y afanes aventureros en la costa campechana.

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